¿Qué es?

Hay un sistema de drenaje para eliminar la lagrima del ojo. La vía de drenaje lagrimal es un “ tubo “ llamado conducto nasolagrimal que drena la lagrima en la nariz y fluye hasta la faringe. La causa mas común de epifora (lagrimeo abundante) es la obstrucción de este “ tubo “ en los recién nacidos.

¿Cuáles son los signos de la obstrucción lagrimal?

Los signos de obstrucción lagrimal son: lagrimeo constante y secreción abundante. Es una patología que afecta al 25% de los recién nacidos. Los signos de excesivo lagrimeo aparecen en los primeros días desde el nacimiento. Es una patología que no afecta a la visión. En la mayoría de los casos, el problema se resuelve espontáneamente en días, pero algunos niños necesitan tratamiento especifico.

Tratamiento

Antes de realizar cualquier tratamiento un niño con epífora constante desde nacimiento tiene que ser revisado por un oftalmólogo pediatrico para descartar patología ocular grave que puede ocasionar epífora, como es el glaucoma congénito o alteraciones corneales. Estas patologías pueden provocar, sino se tratan de una manera efectiva, ceguera.

En los primeros meses el tratamiento será conservador. Se aplicará colirio antibiótico si hay secreción y sobretodo se realizarán masajes a nivel del saco lagrimal. Si a los 6 – 7 meses de vida persiste la obstrucción se indicará sondaje lagrimal. Este tipo de cirugía se realiza con sedación en quirófano pero de forma ambulatoria. En principio, la cirugía tiene éxito en un 80% de los casos necesitándose en el 20 % restante una segunda cirugía. En muy pocos casos el sondaje lagrimal no es efectivo y se necesitarán otras técnicas quirúrgicas como, dejar una sonda nasolagrimal o el uso de un balón dilatador. Si el sondaje se realiza después de los 15 meses, la tasa de éxito disminuye de una forma importante.